Alegría, tristeza, miedo, enfado, vergüenza, culpa… todo ello son emociones con las que convivimos en nuestro día a día, pero que un día tuvimos que aprender a conocer, identificar y gestionar. La etapa en la que se desarrollan las competencias socio-emocionales que van a jugar un papel tan esencial en nuestra vida es precisamente en infantil, nuestro periodo de desarrollo más temprano. El objetivo del programa no es más que enseñar, de forma intencionada, una serie de habilidades sociales y emocionales que van a contribuir en el desarrollo personal e interpersonal del niño/a.