Proyecto de comprensión realizado en 4º de Secundaria en la asignatura de Geografía e Historia.
Partimos del visionado de escenas de un video juego: “Assassin’s Creed Syndicate” para llevar a nuestros alumnos al Londres del siglo XVIII. Los magníficos gráficos de este video juego, unido al interés que suscitan este tipo de actividades en ellos, constituyen una actividad de motivación que incrementará la atención y por lo tanto el resultado.
Continúo con el texto de Charles Dickens del libro “Historia de dos ciudades” , para introducir la reflexión sobre dos tipos de revolución: la francesa de carácter político y la inglesa de carácter económico.
Tenemos que tener en cuenta, que cuando llevamos a cabo un proyecto en clase, la pregunta que nos tenemos que hacer es: -¿qué queremos desarrollar en nuestros alumnos?, ¿En qué queremos que sean competentes? En mi caso, me interesa trabajar la capacidad de relacionar imágenes, conceptos, textos para mejorar en sus composiciones escritas, y otro aspecto importante, sin el cual no hay verdadero aprendizaje, captar su atención.
Estamos ante una generación completamente visual, por lo que el cine es nuestro gran aliado, hará que los alumnos sean capaces de recordar a la vez que visualizan trailers y escenas seleccionadas sobre el tema, que van configurando el discurso del proyecto.
En clase utilizo el “Método Socrático” constantemente, para reflexión y refuerzo de la metacognición, herramienta poco innovadora, dado que era empleada por el filósofo Sócrates en la Antigua Grecia, pero que se hace más presente que nunca, proporcionando una verdadera conexión de los contenidos con la actualidad, lo que les hace ver la asignatura no sólo como algo útil para el estudio sino que es aplicable a la vida diaria, a su vida, a los problemas actuales: paro, salarios bajos, indefensión de las clases más pobres, imposición de la clase dominante….
Lo único que me queda explicar, para terminar, es que, en realidad, no es una carga el trabajo por proyectos, al menos para mí. Me divierto muchísimo y cada año aprendo algo con los chavales, a reorganizar mis clases, a buscar temas más interesantes, a mejorar como persona. Siempre les digo en la primera clase, que ellos aprenderán cosas a través de mí y que yo aprenderé cosas, que no sabía, de cada uno de ellos.
Rosa González Roca (Monforte de Lemos)